viernes, 2 de noviembre de 2012

CAP 2 LA SUERTE ME SONRÍE





¡Tenía ganas de gritar! Esto es lo mejor que me ha pasado en la vida. Todavía no lo creo. ¡HARRY STYLES! Nunca me imaginé que él fuera tan… tan… HARRY STYLES. A mí él no me gusta porque es famoso ni porque está en ONE DIRECTION. Siempre me ha encantado su personalidad. O bueno, lo que pude percibir en los video diarios y en las twittcams.

No puedo negar el hecho de que uno de los factores para que me decidiera venir a Londres es que me moría por conocer a mis ídolos. Pero lo que más anhelaba era llegar a ser amiga de los cinco. Ya que ellos me parecen tan graciosos, leales y bueno… ANORMALES.

Me quedé en el asiento petrificada como por diez minutos. Luego decidí continuar con mi recorrido por la cuidad. Y, cuando me levanté de la silla noté que había un celular en el asiento en que, minutos atrás se había sentado Harry. Lo tomé, era un iPHONE, y sí… definitivamente era de él el teléfono. No sabía qué hacer, y, decidí que en media hora lo llamaría al celular de alguno de los chicos. Ya que si lo llamaba ahora, tal vez él  no había llegado al lugar donde se iban a encontrar.

Decidí que, antes de continuar con mi paseo, debía comprarme un celular cuanto antes. Fui a la tienda más cercana y  la dependienta acabó casi obligándome a comprar el nuevo iPhone que había salido al mercado. Lo compré sólo para deshacerme de ella.

Cuando salí del local, tomé el celular de Harry ¡Dios! Tenía el celular de Harry Styles en mis manos! ¡Amo mi vida! Busqué en los contactos, y cuando vi el contacto: Mi BooBear, reí muy alto. Decidí llamarlo a él.

-¿Harry? ¿Por qué me llamas? Pero… ¿Tú no estás en el baño? No me digas que te quedaste encerrado otra vez --empezó a reírse y yo casi me desmayo. No me salían las palabras— ¿Harry?—preguntó otra vez.
-Em… no… yo…—¡Dios santo! ¡Quedé tartamuda!
-¿Quién eres? ¡Tú no eres mi Harry! ¡Eres una chica!
-Si, yo encontré su teléfono en la cafetería, se ve que se le cayó en la silla en que él estaba sentado—logré decir.
-¿¡No me digas que tú eres la chica de la que Harry no para de hablar desde  que llegó!?—preguntó con una sorpresa exagerada. Reí y contesté:
-Probablemente no lo soy. Pero, sólo llamé para decirle que lo había encontrado y que…
-¡Espera! Aquí viene… te lo pongo—hizo una pausa-- ¡Harry! ¡Te llama la chica de tus sueños!—me sonrojé.
Pude oír a Harry responder con su adorable acento inglés:
-¿Qué? Dame eso—escuché a Niall soltar una de esas carcajadas propias de él.
-¡Pero no hace falta que seas tan brusco! Las cosas se piden, no se arrebatan—regañó Louis a Harry causando risa en los demás chicos y en mí.
-¿Hola?—dijo Harry
-Em… ¡Hola! No sé si te acuerdas de mí, hace más de media hora nos conocimos en la cafetería.
-¡Claro! Eres ___--parecía ilusionado y pude oír como Louis hacía impertinentes sonidos de besos cerca del teléfono y solté una carcajada-- ¡Louis! Compórtate por favor—yo seguía riendo.
-Como te decía, pues… después de que te fuiste del local pude notar que tu teléfono estaba en la silla. Y pues, quería preguntar cómo te lo hago llegar.
-¿En serio? Ni me había dado cuenta de que lo había perdido –admitió él.
-Despistado –me burlé --¿Entonces…?
-¿Entonces qué? --¡Dios! A veces él lograba ser un tanto desconcentrado.
-¿Qué cómo te hago llegar el celular?
-Em… si quieres, nos encontramos en… la misma cafetería a las… ¿Cuatro? --me fascinaba la paciencia con la que hablaba.
-Claro, a las cuatro entonces –sonreí.
-¡Genial! –parecía entusiasmado.
-¡HARRY TIENE UNA CITAAAAAAAAA! –escuché exclamar a Louis y no pude evitar reírme.
-¡Louis!se quejó Harry.
-¡Oh! Verdad… que estás hablando con tu chica perdón –lo imaginé con cara de niño inocente al pronunciar la última palabra. ¡Dios! Louis era en verdad tan gracioso como en los video diarios y en las Twittcams que yo veía una y otra y otra vez.

-Entonces… hasta pronto –me despedí a duras penas.
-OK, que pases un buen día. ¡Hasta las cuatro!
-Hasta las cuatro –dije e inmediatamente colgué el teléfono.

No puedo creer lo suertuda que soy. Cualquier chica del mundo desearía estar en mi lugar. Definitivamente, la suerte me sonríe.

2 comentarios: